miércoles, 21 de octubre de 2009

Comidas sociales de empresa

Es navidad, tiempo de vivir la paz, los buenos deseos, la lotería, el gordo nos cae flaco, todo blanco, si normalmente trabajamos poco en estas fechas menos... claro, es navidad!! (hou hou houuu!!!!!).
 
Es increible como una determinada época del año nos hace tan... blancos!??, tan tiernos... tan patéticos jeje. El malo sigue siendo malo y los buenos deseos son de boquilla pa fuera generalmente y dejo alguna excepción por eso de que confirma la regla.
 
Pero no todo es tan malo. Estas epocas invitan a gastar nuestro tiempo con los compañeros, amigos, familia y vuelve a casa por navidad... (que bonito anuncio por cierto...).
Asi nos enfrascamos en comidas de empresa, de amigos, de ex-alumnos del instituto, del club de padel, de los vecinos y alguna más que seguro cae. Y vista la agenda cuadramos los días, y ya puestos cuadramos las cuentas y si al despilfarro de cena de navidad, comida de navidad, comida de nochevieja, cotillón, comida de año nuevo... (creo que no me dejo na) sumamos tantas reuniones sociales como gente a quienes conocemos y que se puedan juntar más de 4 (ya es una comida digan de mencionar a partir de ese número), nos hacen una cuesta de enero del copón y encima oimos frases como... "no se en que se me ha ido el dinero este mes", "la cuenta está tiritanado... las rebajas empiezan el 2 de enero... cuando vamos??, y otras tantas que no mencionaré por no entretener más de la cuenta que hay que ir guisando pa el 24.
 
Y si hablamos de la reunión por ejemplo de empresa. Todo el mundo apuntandose, mirando menús, yo pescado yo carne, yo no quiero na... que si tal precio y nos ponen langostinos de Huelva, por 10e menos nos ponen los pelillos las gambas pa que ambienten los platos... y en la lista del tablón van apareciendo nombres (escritos cutremente a mano y con letra casi ilegible además de que al escribir en vertical la tinta escasea) seguidos de: "pez espada", "chuletillas de choto", "solomillo de cerdo"... y para de contar que el menu no lleva mucho más.
Una vez todo hilado llega el gran día y nos presentamos todos arregladitos y deseosos de que lleguen las dos pa ir al gran evento (habría que preguntar si el deseo es por compartir un rato con los compañeros o por salir media hora antes). LLega la hora de la comida y alli que vamos como si no nos hubiesemos visto en otra.
La rubia al resbalar por la garganta suaviza el mal rato de no encontrar aparcamiento y 20 minutos después de la hora llegar al lugar.
 
Tras las 3 primeras cervezas y los dos tintillos con aceitunas, patatas fritas, queso y jamón (plato de centro pa 5 comensales, todo hay que decirlo), ya el que te cae mal lo puedes ver, y hasta la ves que tiene cara bonachón. Lo que te hizo la jefa imperdonable, no era tampoco como pa no perdonarla nunca, y asi todo lo negativo se va positivando, en dirección directamente proporcional a la cantidad de alcohol ingerido.
Al rato y ya a la hora del café (y con un cigarro en la mano, pese a no fumar...) nos encontramos resaltando los puntos tan buenos que tiene el mencionado compañero al que no podemos ver, lo buena jefa que es la jefa, o si tenemos un mal beber, lo hija de puta que es, se mire por donde se mire.
La hora de los cacharritos ya es plena exaltación de la amistad, con lagrimillas incluso de por medio si el momento es mu delicao...
Menos mal que las fotos demuestran que todo esto pasa, y al dia siguiente cuando las vemos podemos creer lo que hicimos a pesar de seguir perplejos y auto acusandonos como gilipollas y la famosa frase... "pa que bebería yo tanto...".
 
Luego llega el gasto hecho ese día que termina de martillear nuestra sufrida cabeza que nos estalla por momentos.
 
Navidad, dulce navidad, es lo que tiene...
 
A pesar de todo... Feliz navidad!!

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