lunes, 19 de octubre de 2009

Darnos la razón

El poder aumenta siempre si para decir o hacer te das la razón en todo lo que sueltas por la boca.
Cuando el pensamiento enfermizo se apodera de la palabra y encima tienes a adoradores de tus ideas alrededor, todo es un hervidero de "lo que yo digo y pienso es ley".
Asi se auto coloca en la cima de las razones más que comprobadas (con el mismo y uno más, a lo sumo dos). Se puede crear un mundillo muy bien hilado puesto que no hay errores posibles ante afirmaciones categoricas y radicales que el peso lo tienen en conexiones deteriordas que siguen retroalimentando el circuito putrefacto de comportamientos incomprenibles para los que no te quieren, siempre según el "dios".

Si se trata de seguir con el hilo de una vida vacía, donde todos los que te aman son machacados, masacrados a voluntad de tu caprichosa existencia.
Mientras no te falte el vaso que sujeta parte de tu entramado y la hierba que consigue mantener la mirada y ese derroche de poderío con quienes siguen haciendote flaco favor, todo va viento en popa.
Eso de parar y mirar al espejo a ti como que no te va, porque aunque lo hagas, terminas dandote la razón y viendo una imagen que nada tiene que ver con la real. Y podemos plantear que la realidad varia según quien la observa. En tu caso terminas por crear la tuya, irreal en todo su contenido. Una palabra, un gesto o una ausencia es suficiente para montar tu pelicula particular. En ella creen a pies juntillas quienes están poseidos por la misma fiebre corrupta, por la misma fe sectaria que profesas.

No hay peor remedio a un problema que no verlo. Tu ni te crees en problemas. Provocas, te mientes, tergiversas, insultas, no conoces el respeto aunque lo exiges en limites que ni existen. Eres tu dios y pretendes que todos te lo afirmen, fiel reflejo de tu baja autoestima. Eres una persona insegura, con grandes problemas de comportamiento, tantos que quienes te aguantan lo hacen con alcohol de por medio y otras sustancias.

Hundes lo que tocas. Tiras a duras penas de tu vida, aunque según tu vas sobrado. Finalizas cualquier intención de ayudarte. No necesitas ayuda. Estás en la cloaca en la que te has ido sumiendo poco a poco. Crees que cualquiera puede terminar la relación contigo solo porque tiene vida. Estás enfermo de odio, rencor, envidia. El veneno te corroe y terminarás mal. No hay que ser muy listo para saberlo.

En las caidas, a ver los niñatos que te dicen. Estarán o no? y si están... será para ayudar?
Aleccionas a quienes insultas. Estos a su vez se conforman con el vacío que tienen. Tristes vidas y pobres pensamientos.

Quedate con tus conclusiones y discursos. Con tus dolores y tus penas. Con tu poder y tu gran sabiduría. Sientete cuestionado por todo y ataca como es lo normal en tí.

Todos se quedan y te quieren mucho. Que lo disfrutes. Siempre serás "yo soy mejor".  Suerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario