lunes, 19 de octubre de 2009

Hojas que caen

Falta oxigeno, falta riego, falta esa savia poderosa que alimente los anexos al sol.
Falta potencia de luz, abrigo de rayos, vientos favorables... los que hay arrasan.

Ya no vale el verde. Da paso a un marron con tonos terrosos, justo del color donde terminarán...
Montones, solitarias, todas en movimiento, al son del viento, bailando ritmos húmedos.
A carro... llevadas, arrastradas y revolcadas. Pasean, a penas suben para bajar de nuevo.

Las ramas mueren en sus extremos.
El cielo oscurece y la luz se retira en estampida.
No hay mayor dolor.
Repite, y se ensaña.

Hojas que caen, yo tropiezo y las encuentro.
Hojas como las del libro de mi vida. Escribo cada estación, relleno el blanco pálido de las páginas que se miden en días.

Hojas independientes. Con necesidad de arraigo pero volátiles, huidizas, en movimiento.

Caen.

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