jueves, 22 de octubre de 2009

La de siempre

Curiosidades de momentos que sin explicación piden la expresión de sentimientos que definan la orientación que sigo.
Ultimamente suele pasarme que mi discrepción respecto a mi sexualidad tiende a desaparecer y voy hacia la trasgresión de esa linea que cada día más se va disipando un poquito más.

Quién me iba a decir a mi, hace tan solo un tiempo que andaría por estos derroteros...
La expresión que es libre, el momento que también lo es, el dejarse ver, todo eso a veces me oprime la garganta exigiendo que lo diga, que lo suelte.

Si pienso casi que me da igual que lo sepan. Y si sigo insistiendo en pensarlo casi que lo quiero. No sabría decir si es cuestión de madurez, o cuestión de que cuando se vive más o menos libre lo quiero ser totalmente.

Siento que me ato, y es asi. Hay expresiones de afecto que aun evito en determinados circulos. Pero estoy harta de que en esos mismos circulos tenga que seguir el juego. Uno que he seguido toda mi vida, y no me gusta.

Falta un empujón de mi yo más atrevido, ese que terminará por salir en ese contexto de trabajo, o en ese contexto social, o en mi lugar de nacimiento...

La familia está ganada. Con más y con menos soy yo. Falta muy poco para mi yo real, sin desdibujar o jugar al escondite.

Ya no me tendrán que aceptar, simplemente estaré siendo yo misma, la de siempre...


Cuando el no ser queda en suspenso 
se abre la vida ese paréntesis 
con un vagido universal de hambre.

Mario Benedetti. "La vida entre parentesis".

1 comentario:

  1. Me gusta tu entrada. Hay un momento en la vida en el que lo que antes no tenía mucha importancia se convierte ahora en muy importante. Y así, vemos y notamos como lo que queremos ahora se nos antoja necesario en nuestro día a día para sentirnos bien con nosotras mismas. De acuerdo contigo al cien por cien. Un besito.

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