viernes, 13 de noviembre de 2009

Dias nublados

A veces pasa y pasa de vez en cuando que sin motivo aparente el silencio encierra a la palabra y no hay motivo para ello.
Empieza ahi justamente una retahila de preguntas dirigidas a indagar el por qué de los silencios y de esa cara seria desde por la mañana temprano.

Y claro como es normal la gente hace sus conjeturas ante el silencio y la falta de explicaciones.
Es por eso, que si al rato sueltas una sonrisita te asaltan con la pregunta "y qué, estás ya mejor?". Mi pensamiento ante la pregunta es "¿es que he dicho yo algo de lo que me pasa o no?". De cualquier modo agradezco el creciente interés y hasta que ellas se pregunten y ellas mismas se respondan con ideas como que hoy me levanté con el pie izquierdo, que algún problema me tiene pensativa, que me he peleado con alguien o que estoy enfadada por algo que hicieron... y digo yo ¿cuándo fue?

Se va pasando la mañana con el mismo lenguaje no verbal y el creciente interés va decreciendo afortunadamente para mi.
Hay momentos en los que pienso y si rompo mi silencio y les doy un susto? jeje, uno grande como el de decir que me gustan las mujeres, las dejaría de piedra, eso si, mi gesto serio no se debe a eso, que para mi es un orgullo y tengo el mejor gusto del mundo...

Digamos que estos días tan extraños e incomprensibles para la gente, pueden deberse a las nubes, a días nublados que cambian mi sonrisa y la vuelven plana. No hay explicaciones para muchas cosas y aunque siempre responden a alguna o algunas cosas no siempre la podemos vislumbrar a primera vista. Hay que rascar la superficie y quizás saquemos algunas conclusiones sobre el por qué de nuestro ánimo.

Dicen por ahi que mi vida es muy estresante... quizás pueda usar esta respuesta de comodín para esos días serios... me lo pensaré.

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