Es curioso como puede ir cambiando la actitud y lenguaje de las personas y sin ningún motivo aparente excepto la actitud leida en otras con quienes hablan.
Es el caso de mi compañera de trabajo. Al comienzo de conocerla hablamos de temas relacionados con el mundo gay, pero por rebote de temas sobre relaciones heterosexuales. Sus comentarios iban encaminados a "yo me lio antes con una tia que con un tio que me lleve 13 años"; u otro comentario como el de "yo que dos tios se lien, me da igual, pero que una chica joven lo haga con un tio mayor...". Comparaciones dentro de lo despectivo y lo no deseable, ahi se encuadra la homosexualidad, tal cual.
Es dificil callar en esa tesitura. Asi yo no lo hice, no pude aunque se me viese el "plumero", pero fue superior a mi. Tampoco fui demasiado agresiva en mi argumentación, pero me pareció fiel reflejo de los pensamientos de muchos de los habitantes de la tierra y de muchos por extensión de los que viven aqui.
Lo alarmante es ver que chicas jovenes piensan de ese modo. Con titulo universitario, sin titulo, con cultura o sin ella arrasan con todo lo que no es lo de siempre (como dios manda hombre mujer...).
Ello deja vislumbrar que nos queda tanto camino como camino por recorrer. Asi de triste y asi de real. Seguimos etiquetadas dentro de las categorias malas, indeseables, reprochables, no admitidas y fuera de lugar.
Pero si es aceptable el que veas conductas no muy heteroadmitidas en esas mismas personas. O que a lo largo del tiempo veas esa flexibilización e incluso hacer alusión a que tiene que probar hacerselo con una tia... Para eso está la categoría heteroflexible tan normal entre las hetero.
No se puede explicar que buscan. No se puede concebir una mente tan dispar. Aunque si pensamos que están para la pose ante más de dos oyentes y que eso cambia a solas...
No veo por qué tanto tabu, tanta maldad hemos aportado a la sociedad?? se que en todos los ámbitos ha habido lesbianas, ocultas más que a la vista, pero ahi estuvieron y ahi están, ahi estamos y ni fuimos mejores ni peores, simplemente iguales.
Trabajamos, pensamos, somos listas, somos felices, somos desgraciadas, tenemos nuestras vidas, somos pobres ricas, artistas... de todo ahi. Sin embargo seguimos perteneciendo a lo oscuro y malicioso y algo de enfermedad nos afecta. Seguimos privadas de muchos derechos y en ocasiones tratadas como ciudadanas de segunda.
Nada de esto somos.
Si miramos, que sea a las personas, no de quien se enamoran. Esa es la lucha continua de nuestro día a día, ser personas y nada más.
viernes, 6 de noviembre de 2009
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Seguimos caminando pero muy despacio, la verdad. Pienso que cada una es protagonista de su propia lucha por normalizar ante el mundo algo que, muy a nuestro pesar, sigue siendo tabú en muchisimos sitios. Pero, creo que se necesita ayuda, ayuda externa para esa lucha interna que cada una de nosotras llevamos. Y esa ayuda no llega, no aparece, ni siquiera se insinúa por ninguna de esas lesbianas, que las hay por supuesto, que nos "servirían" de apoyo para seguir caminando con paso más firme aún. Y sigo pensando que mucha gente se ha "familiarizado" con el hecho de ver a dos hombres juntos y no así a dos mujeres precisamente por eso, por eso apoyos, por esas ayudas, por esas manos tendidas que a nosotras las mujeres, no nos llegan como siempre. Mientras tanto, no nos queda otra que seguir luchando e intentar derribar la muralla con golpecitos contínuos y diarios.
ResponderEliminarSaluditos