Tras arduas batallas conmigo misma para controlar mi repente, finalmente no me quedo otra que enfrentarme al ogro malo, es decir, el tiillo del taller.
Las averías del coche siempre son temibles. Sabes que algo no funciona, pero no sabes el alcance de lo que ha provocado eso. Con los amplios conocimientos que poseo sobre mecanica, casi casi podría decir que tengo un master... como todo el mundo, me entrego a las opiniones de los expertos.
Mi primera duda es... son expertos? Por lo pronto en el trato al público no. En lo de arreglar unas averías muy concretas... nada, tampoco.
Me ha costado ir tres veces por la misma avería, eso si, previo pago de la minucia de 402,68 euros. Lo peor no es quedarse sin coche, ni siquiera las idas y venidas al taller, lo peor es la cara de poker cuando el tipillo te insinua que la averia que han arreglado puede no estar arreglada porque era otra cosa la que la produce (los 402,68 eran de otras cosas que parecían ser las culpables, pero que no, no cantamos bingo.
Cuestiones que
Por qué si una se equivoca no lo admite?
y la cuestión más importante... Por qué han de pedir siempre dinero?
Aunque la averia sea la misma, esté sin resolver e insistan en que es otra cosa la que la provoca... pero ahi sigue. Luego resulta que la pieza tan cara que le han cambiado estaba rota si, pero no era la causa. No son dioses, por ello no pueden saber todo... el caso es que cobrar dos veces por algo que se supone cobraron al principio y arreglaba el problema, que por tercera vez sigue siendo el mismo, eso si lo controlan que te cagas.
No se descomponen ante nada. Sus argumentos van y vienen y se van adaptando con tal de cobrar. El margen de ganancia manda. Lo único que he descubierto les cambia el gesto es la frase... "dame la hoja de reclamaciones". Hasta dos veces se niegan a darla, sin darla al final. Pero ya no querian cobrar... solo que me fuese.
Ya no se puede confiar más que en el talonario para pagar lo que nos pidan... por tercera o enesima vez.
Bendita hoja de reclamaciones... haces andar a los más tercos.
sábado, 23 de enero de 2010
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Bendito papelillo que sólo nombrarlo les desarma. Un papel y una actitud firme y segura descomponen al contrario y sino es así, quedan acciones para para que la verdad y lo justo se quede por encima de los intentos de saqueo que hay hoy en dia.
ResponderEliminarBesitos guapa.