lunes, 8 de febrero de 2010

Era yo

Entusiasmo contenido no sea que me ilusione mucho y caiga en picado.
Si se trata de pedir, siempre es peor que dar.
Si das es sin resentimiento. Puede que des a regañadientes. Pero la sensación de pedir conlleva ir desmenuzando sentimientos dispares que no buenos.

Controlas y te mentalizas. Te dices al toro. Y el toro te lo imaginas cogido por los cuernos.
Siempre se huye de sus astas.
Te comprimes sin winzip los sentimientos de raciociocinio ante un discurso delirante y haces de tu capa un sayo. Esperando tener un muro de cemento blindado y sellado a cal y canto contra las feroces paridas del volcán que siempre está en erupción.

Y como una presa que contiene tanta presion ejercida, paso de puntillas por una palabra más, por un efecto más, por una defensa más y por lo más evidente que siempre ha estado.

Luego ves que no hay fugas. Que todo anda en su sitio. Que la vida es sueño. Que nunca cambiamos. Que podemos y no queremos. Que estamos anquilosados en pasados inertes que nada mueven ni cambian. Que lo que hubo hay y lo que hay habrá mañana.

Y miras adelante. Y comparas. Y miras atrás. Y te sosiegas. Y llega un punto que ni sosiegas nada, porque los sentimientos han terminado por no salir. Por extinguirse. Por fluir por rutas alternativas y con vehiculos camuflados que nada indican del fuego que les abrasa.

Hace mucho que no hay nada más que decir. Pero el empeño del corazón va tirando un poquito de la razón. Y a esta se le da todo cuando tras largos años todo sigue en el mismo sitio. Mismo mensaje. Mismas palabras. Iguales sentimientos.

Es ahi donde entiendo que soy yo la que no quiere cambiar. La que hizo oidos sordos y los hace. La que intenta cerrar los ojos e imaginar lo quen nunca ha ocurrido.

Sé que el cambio está en mi. Cada cosa me lo indica.

A qué espero para cambiar??

1 comentario:

  1. Cambiar para mejorar, siempre para mejorar. Mejorar con nosotros mismos, para sentirnos mejor, para "protegernos". Cambios que llegan por sí solos en el momento que ellos eligen y en el que estamos más receptivos para acogerlos.

    Poco a poco, al ritmo que cada cual marque. Mejorar internamente aunque se vea mal exteriormente, para una misma, ese es el objetivo.

    Te quiero guapa.

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